RAQUEL MARTÍNEZ NAVARRETE
Hace unos días una mujer de 28 años fue acuchillada por su ex-pareja en mitad de la calle cuando él tocó el timbre de su casa. La mujer estaba sola ya que su marido estaba trabajando y su hijo de 3 años estaba en el colegio. Cuando su ex-pareja tocó al timbre ella dudó en abrirle ya que tenía miedo por si le hacía algo , pero le abrió ya que le dejó hace unos 8 años. Cuando abrió la puerta fue a saludarlo, pero no le dió tiempo a decir ni dos palabras cuando él le acuchilló diez veces, una de ellas en el corazón.
MARÍA ANGUSTIAS RAMÍREZ ARRÉS
María es una chica joven, de unos 30 años, y ha sido una víctima más en la violencia de género. Se juntó con su expareja y asesino muy jovencita. Tenía 16 años. Estaban muy enamorados uno del otro. Pasó el tiempo, y decidieron casarse y formar una familia.
Todo era perfecto, pero poco a poco el hombre empezó a tener depresión en el trabajo. Se iba de bar en bar y dejaba sola a su familia. Empezó con grandes cabreos, discutían todo el rato, y toda la culpa de sus problemas se las echaba a María. Poco después de las discursiones, le pedía perdón, pero ésto poco duró, pues ya empezó con la violencia física.
Se sentía su dueño, pues no la dejaba arreglarse, salir; tener una vida propia. Más tarde empezaron las palizas fuertes, y ella lo perdonaba, pues pensaba que iba a cambiar y que eso era normal en una familia. Un día, María, se cansó y lo dejó.
Ella intentó empezar desde cero con sus hijos, pero la obsesión de él era tan grande que no lo entendió. La buscó hasta donde ella estaba, y le propinó 30 puñaladas. María murió, dejando a dos hijos huérfanos de madre.
RELATO DE MÓNICA MARTÍNEZ LÓPEZ
Un día muy distinto al de todos, había recibido una llamada de un hombre, me sonaba su voz: ronca, cruel, violenta, en la que decían estas palabras “ ve olvidándote de todo”.
Creo que sé lo que significan esas palabras, sé quien es esa persona y lo que ahora me pregunto ¿por qué sigue detrás mía y cuál será mi momento?
Ahora no tengo fuerzas para nada; sólo me dejaré llevar. Pasaron los días y yo me atreví a salir a la calle, con mis amigas, al cine.
Por la noche, en una calle muy oscura acompañada de una amiga nos sentamos en un banco y conversamos tanto que se me olvido la hora que era. En fin llegué a mi casa a las tres de la mañana y mientras yo me desvestía en mi habitación oí un ruido que salía del cuarto de baño entré y sólo era una ventana abierta pero yo recordando no la había abierto ni cerrado y de pronto alguien me golpeó, sentí que me caí al suelo sentía y veía todo lo que estaba sucediendo y para mi fin me llevó a un descampado y me arrojó a un pantano. Ya no tenía fuerza para nada…
RELATO DE MARISOL MOYA GONZÁLEZ
Hace unos meses, no muy lejos de aquí, un muchacho de catorce años asesinó a su madre con un arma de fuego debido a que éste le pidió con excesiva exigencia que le diera dinero y ella no quiso dárselo. Cuando le respondió que no, el chico cogió la escopeta y disparó a su madre sin pensarlo, después corrió a la casa de sus tíos diciendo que se había encontrado a su madre muerta en el garaje con disparos en la cabeza, nadie podía creer que su propio hijo había asesinado a su madre de ese modo, pero conforme transcurría el tiempo y debido a las presión de las investigaciones policiales el chico finalmente confesó su culpabilidad. Desde el primer momento, sus familiares más cercanos siempre habían pensado que él había cometido aquel tremendo crimen.